Una idea

Hace tiempo vi la película biográfica de cierta personalidad del mundo tecnológico y sobre cómo una idea había dado un giro completo a su vida.

Durante sus años universitarios, al igual que muchos de nosotros, se enfrentaba a esa terrible sensación de no saber si lo que estaba haciendo en ese momento de su vida era la que realmente quería. Y aunque con el tiempo la mayoría de nosotros no vamos por la vida creyendo tener una meta definida, muchas veces el camino se ve afectado por una serie de problema que nunca imaginamos enfrentar.

Por mucho estuve tratando de encontrar esa idea que guiara mi desarrollo. Sin embargo, nunca llegó.

En el momento más decadente de mi ser no había nada que me inspira a trabajar con estusiamo, las cosas que antes me parecían divertidas y que siempre defendí ahora eran parte de la rutina que odiaba.

Tal vez esa idea que estuve buscando todo el tiempo no era algo especial.

Ahora veo hacía atrás y sé que el recorrido ha sido difícil y que las oportunidades que tuve para mejorar no las aproveché por tener miedo a abandonar mis ideales.

He tenido no sólo una idea, sino infinidad de ellas que aún siguen presentes cada día. Y ahora es el mejor momento de sacarlas a flote, dejar que cada una fluya como debió haber sido desde el principio.