La diferencia entre un buen y un mal otaku

Mandarake - Nakano Broadway

La palabra otaku tiene una larga y complicada historia en Japón. Originalmente era un despectivo, una etiqueta usada para marcar a aquellos con intereses insanos por el anime u otros hobbies. Si bien en la actualidad aún hay quienes usan el término de manera ofensiva, la palabra “otaku” poco a poco ha construido una imagen diferente como símbolo de orgullo para todas las personas que tienen una fuerte pasión por un interés específico sobre el arte, tecnología y demás.

Lo cual significa que la sociedad Japonesa, posiblemente por primera vez, ha comenzado a acepta que ser un otaku puede ser tanto positivo como negativo en la vida de una persona. Pero, ¿cuál es la diferencia entre ser un buen o un mal otaku? Un profesor Japonés nos da su respuesta.

Entre sus hobbies, el usuario @yoshiya_448 se clasifica como un otaku amigable como videojugador, fan de Vocaloid e ilustrador. Así que no cabe duda que cuando su profesor (un otaku también) dijo lo siguiente durante sus días de preparatoria, lo hizo muy feliz:

Un buen otaku comparte alegría e información con las personas a su alrededor, para que así todos se sientan felices. Un mal otaku obliga sus gustos sobre los demás, busca pelea con quienes ven de una manera diferente las cosas de como él lo hace y hace que las personas cercanas se sientan incomodas. Todo está en ti, sé un buen otaku.”

Por otro lado, esta declaración podría ser tomada como nada más que una regla esotérica en la conducta de una esfera del fandom, sin embargo hay una gran cantidad de sabiduría involucrada. Los adolescentes, por naturaleza se definen por sus pasiones. La gran mayoría no ha vivido lo suficiente para obtener una gran cantidad de logros que les permitan ser identificados y aún son incapaces de ejercer una influencia social para que sus ideologías sean significativas.

Así que si los niños aprenden desde una edad temprana que todos tienen diferentes tipos de gustos, incluso dentro del mismo hobby, deberían desarrollar un sentido de empatía y a su vez responsabilidad sobre como persiguen sus propios intereses. La base de todo esto les permitirá probablemente crecer como adultos tolerantes y de conciencia.

“Las palabras de mi maestro dejaron una fuerte impresión en mi corazón más que cualquier otra frase de mis libros de texto.” Dice @yoshiya_448, y espero que otros otakus también estén tomando nota.

Fuente: RocketNews24

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